Isomura Hayato cuenta que aceptó un papel en «The Moon», el drama de Ishii Yuya inspirado en un incidente real ocurrido en un centro para personas con discapacidad, pese a que personas cercanas le aconsejaron que no lo hiciera. Les preocupaba que los hechos recientes retratados en la película pudieran perjudicar su carrera. Más adelante, su interpretación ganó el Premio de la Academia Japonesa al mejor actor de reparto.

Isomura dijo a Variety que no quería eludir el tema de la película ni restar importancia a sus reflexiones sobre la dignidad y el sentido de la existencia. Su trayectoria abarca «Alice in Borderland», de Netflix, la franquicia «Tokyo Revengers» y películas independientes como «Plan 75» y «(Ab)normal Desire».

En el Festival Internacional de Cine de Tokio, que se celebra hasta el 4 de noviembre, Isomura formó parte del jurado de su Premio de Cine Ético junto con tres estudiantes. El jurado consideró tres películas —una de animación, un documental y un largometraje de ficción— y otorgó el premio a «I Rarely Wake Up Dreaming», el drama de Isabelle Stever sobre cuestiones de género, ambientado en el contexto de la guerra de Rusia en Ucrania. Isomura dijo que la película le ofreció una nueva perspectiva sobre la guerra, que describió como algo ajeno a la vida cotidiana en Japón.

La película ganadora y el largometraje de animación brasileño «Amadeo», ambientado en el Brasil de la década de 1830, siguieron en competencia hasta las deliberaciones finales. Isomura dijo que los estudiantes del jurado se preguntaban a menudo si una película dejaba esperanza en el público, una perspectiva que le pareció distinta de la suya.

Al elegir papeles en películas, Isomura tiene en cuenta los temas sociales y políticos. Dijo que puede aceptar un papel incluso si no está de acuerdo con el tema, siempre que le ofrezca un punto de vista que no haya conocido antes. En cuanto a los dramas televisivos, da prioridad al entretenimiento y señala que el formato no profundiza en cuestiones éticas tanto como el cine.

A Isomura le gustaría ver más obras japonesas de entretenimiento que combinen la sátira política y el humor negro. También elogió el creciente alcance internacional de los contenidos japoneses y dijo que las reacciones del público extranjero le han despertado el deseo de trabajar en el exterior y representar internacionalmente las películas japonesas.

Se mostró optimista respecto al cine japonés y mencionó a cineastas como Kore-eda Hirokazu y a directores más jóvenes que buscan oportunidades en festivales internacionales. Al mismo tiempo, dijo que la industria necesita más financiación y apoyo del Gobierno, y pidió que las autoridades muestren un mayor interés por el cine y el entretenimiento.

Isomura aparece en «Mentor», de Yoshida Keisuke, estrenada en Japón el 16 de octubre, y dijo que se espera que otra película suya se estrene en el extranjero, aunque todavía no se ha anunciado. También está produciendo el Festival de Cine de Shizuoka en su prefectura natal, una iniciativa que puso en marcha para apoyar la región y desarrollar su cultura cinematográfica. Dijo que espera que anime a más gente a ver películas en las salas.

Fuentes: Variety.