La congresista Haley Stevens apareció en CNN el domingo por la noche en una entrevista de aproximadamente 15 minutos con Anderson Cooper, intentando explicar su respaldo tardío al republicano Mike Rogers por encima de su correligionario demócrata Abdul El-Sayed en las elecciones del martes por el escaño de Michigan en el Senado de Estados Unidos.
Según el relato del segmento, Cooper se centró en una acusación de la también congresista de Michigan Debbie Dingell de que Stevens le había asegurado que un respaldo bipartidista no se produciría solo unas horas antes de que Stevens apareciera junto a Rogers en una iglesia de Detroit. Cooper preguntó repetidamente qué había cambiado entre esa llamada telefónica y la mañana siguiente, y cuál fue el factor decisivo en su cambio de postura. Según el relato, Stevens no fue capaz de responder directamente a las preguntas.
Dingell, descrita como la estadista veterana de la delegación de Michigan, calificó el segmento como "una de las entrevistas más dolorosas que he visto" minutos después en el mismo programa.
La columna describió el comportamiento de Stevens como lo contrario de la seguridad, señalando que comenzaba sus respuestas de forma refleja con "Mire..." antes de no lograr exponer un argumento coherente, y que parpadeó, frunció el ceño y arrugó la frente durante una serie de respuestas evasivas que no respondían a nada. Uno de sus argumentos preferidos era una queja inespecífica sobre la supuesta ira de El-Sayed.
Stevens también mencionó a Graham Platner, ex candidato al Senado por Maine, y las acusaciones sobre un tatuaje nazi y de agresión sexual vinculadas a él. Según el relato, Cooper no preguntó qué acciones presuntamente atribuidas a El-Sayed se acercaban siquiera a ese nivel, sino que se concentró en una pregunta más concreta: por qué sus diferencias con El-Sayed —incluida su campaña junto a Hasan Piker, y un anuncio que vinculaba a Israel con los precios altos producido por un grupo externo no afiliado a la campaña— eran superables en un momento y, al siguiente, merecían una deserción pública en un momento crítico para unas elecciones de mitad de mandato de alto riesgo.
Stevens trató de restarle importancia a su decisión, diciendo: "Soy una mujer independiente", una postura que la columna calificó de extraña para alguien que aprovechaba la atención que la decisión le había granjeado con una aparición en la televisión nacional.
La columna señaló que muchos miembros del personal de Stevens han renunciado, lo que, según decía, era evidente en su falta de preparación para las preguntas de Cooper, y que ella misma reconoció a Cooper que es una legisladora saliente que no estará en la Cámara dentro de unos meses. También señaló que, al alinearse con Rogers, se ha ganado el elogio público de Donald Trump. Stevens había gastado mucho más que El-Sayed en las primarias, por un margen abrumador, pero aun así perdió frente a él.
La columna concluía que la persona tartamudeante y evasiva en CNN claramente no estaba lista para el horario estelar, y que los demócratas de Michigan demostraron una sabiduría eminente al negarse a convertirla en la abanderada elegida de su partido.
Fuentes: Variety.